mira que abrir el congelador, sin pedir permiso a su padre... lo dicho ¡YA NO HAY RESPETO!
Igual lo hizo por su bien, pensó que iría de cabeza al infierno y quiso ayudarlo a llevar mejor su larga estancia en su futuro torrido destino. Si el abuelo levantara la cabeza, seguro que estornudaba!. AChissSssssssss me alegra estar de vuelta por aquí!