martes, 12 de septiembre de 2006
Hay muchas clases de silencios, el que tiene más cualidades, a mi juicio, es el que se produce entre dos personas que se aman, que tienen un millón de cosas que decirse pero que no les es necesario romperlo para comunicar sus sentimientos. Con un gesto, un entrelazado de manos, una mirada, un silencio se pueden manifestar infinidad de emociones.

También se puede guardar silencio. Qué definición más exacta "guardar silencio". Es como atesorar algo preciado, el silencio adquiere aquí una identidad propia: "el silencio es mío y lo guardo por prudencia, por respeto, por no herir a los que me rodean".

Hay silencios culpables, ominosos, crules, tantos como comportamientos podemos asumir los humanos en nuestra relación con los demás. De estos no voy a escribir de momento, pues no vienen al caso.

El de ayer era necesario guardarlo, pues cualquier frase al respecto quedaría eclipsada por la magnitud de lo que la provoca. Está todo dicho, por lo que es mejor guardar nuestras emociones en ese preciado recipiente, tan frágil, sutil y tenue: el silencio.

Publicado por Desconocido @ 18:48
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Comentarios
Publicado por Alalluna
miércoles, 13 de septiembre de 2006 | 11:28
Es tan bonito esto que has escrito, que... ¿ahora que digo yo?, pues nada, mejor me quedo en un silencio pensativo meditando cuanta razón tienen tus palabras. A veces el silencio llena más que cualquier tipo de palabras.
Publicado por Alalluna
viernes, 15 de septiembre de 2006 | 11:54
Uhmmm una cosilla, son bonitos los silencios, pero ya llevas dos días guardando silencio y eso no me parece tan bonito... jajaja... Es bromilla!, espero que pronto tengas tiempo de seguir poniendo cosas aquí, me gusta hacerte la visitilla!