jueves, 12 de enero de 2006
Apalea a su vecina al creer que era la amante de su marido.
Una mujer y sus hijas muelen a palos a otra, le cortan el pelo, la embadurnan con tinta y le untan la cara con pegamento al creer que tenía un idilio con su esposo


(Firma: Cecilia Cuerdo)
Ardiendo Sevilla.- La Guardia Civil de Sevilla ha detenido a una mujer de 50 años y a sus dos hijas, de 23 y 26, acusadas de retención ilegal, malos tratos y vejaciones a una mujer de la que sospechaban que era la amante del marido de la primera. La víctima ha tenido que ser atendida en un centro sanitario a causa de los golpes recibidos.

Los hechos sucedieron en un municipio de la comarca sevillana de Los Alcores. Todo empezó con las sospechas de la madre de que su marido la estaba engañando con una vecina. Tras comentarlo con sus hijas, las tres se presentaron en casa de su víctima, cuya identidad no ha trascendido, para invitarla a tomar café y ver la telenovela en su chalé. En su denuncia, la mujer señala que nada más entrar en la vivienda notó el ambiente un poco extraño y, a los pocos minutos de estar allí, escuchó cómo una de las hijas le preguntaba a su madre «¿ahora o después?», a lo que la mujer le contestó que «por supuesto, después de la novela».

Con un atizador

Tras concluir el serial, mientras tomaban café, en un momento de descuido la ataron a una silla con el cinturón de un albornoz y comenzaron a agredirla con las manos y con un atizador empleado para avivar la chimenea. Posteriormente, la inmovilizaron en el suelo, le cortaron el pelo y le arrojaron un tinte de color negro por el cuerpo y la ropa. Para completar su venganza, le untaron pegamento de contacto en la cara y el pelo.

La víctima añade en su relato que, mientras la agredían, las tres mujeres no dejaban de gritar acerca de la supuesta relación que, según ellas, mantenía con el cabeza de familia. Al ver la cara de sorpresa de la víctima, la obligaron a llamar al marido y padre de las agresoras, momento en el que las tres mujeres se dieron cuenta de que se podían haber equivocado y cesaron la paliza. No obstante, llevaron a empujones a la vecina a su domicilio y le explicaron al marido de ésta que le habían agredido porque mantenía una relación sentimental con su vecino.

La víctima tuvo que ser atendida en un centro hospitalario a consecuencia de las lesiones recibidas, mientras que las madre y sus dos hijas se refugiaron en casa de unos conocidos hasta que, al saber que estaban siendo buscadas, se presentaron ante la Guardia Civil. Se las acusa de detención ilegal, lesiones y un delito contra la integridad moral, por lo que han pasado a disposición judicial.

Publicado por Desconocido @ 11:06
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