martes, 13 de diciembre de 2005
Doce mujeres permanecen 60 días en la cama para experimentar los efectos de la ingravidez en los viajes interplanetarios.
-Quienes han tenido el privilegio de experimentar la ingravidez la describen como algo intermedio entre ser un pájaro y ser un pez. Una sensación mágica, sólo alcanzable en sueños por la mayoría.
Sin embargo, exponerse a la ausencia de gravedad de forma prolongada tiene efectos secundarios adversos. Entre otros, produce atrofia muscular y pérdida de masa ósea, lo que supone un serio inconveniente a la hora de poner en marcha misiones tripuladas a otros planetas.
La Agencia Espacial Europea (ESA) investiga cómo librarse de ese lastre en sus laboratorios de Toulouse, donde ha construido doce módulos en los que reproduce los efectos en el cuerpo humano de la "gravedad 0". Básicamente, la infraestructura consiste en una docena de camas. Porque, paradójicamente, yacer es lo más parecido a flotar en el espacio.